lunes, 9 de abril de 2012

Dulce otoño .-


Cuando las hojas van cayendo observo a cada página y el nudo del recuerdo trae de todo menos lástima.. Acariciame, siento cada pliegue de mi piel. Mi vida en surcos y ya no soy lo que produzco. Por si acaso, pienso, quede lo que quede, hoy me siento preparada para cuando el fin me llegue.
Sigo viva y aprendí, que las cosas más sencillas son vitales, que además de ver en vos te podes ver en tus iguales. Es la magia, marrón y anaranjada es la nostalgia y el futuro es la ocasión para dar gracias; tantas como veces te sentiste afortunado y, tantas como veces recibiste lo que has dado.
Es pecado dejar pasar el momento y algunos se me escaparon, en mi reloj de arena el tiempo es algo relativo; todo lo que esquivo es parte de lo que hace sentir viva a esta cansada.
Si no acepto más órdenes y escucho lo que dicta mi alma guía cada instante sigue invicta desde entonces, disfrutando que le robé al tiempo más de mil latidos, mi mar tiñe castaño mi paisaje y entra menos desengaño en mi equipaje, menos daño en este traje sueño, que soy la hoja que aferrándose resiste y viste de felicidad mi dulce otoño.
Porque cada paso en firme, cada fallo trajo algo. Cada enemistad y cada página cayendo.. El tiempo se llevó lo menos importante, lo más sucio; aquello que me hacía sentir vacía..
Y me conozco, sé que aun me queda y tengo tanto que aprender. Con menos que perder en este atardecer camino, quizá cansada pero más feliz que nunca. Con la calma y la paciencia del que sabe lo que busca.
Fui apartando las minucias que a menudo atosigaban. Fueron yéndose y cayéndose las falsas amistades.Sí, creo en el destino pero no en casualidades; creo en que el amor no entiende ni de razas ni de edades.
Nimiedades, parte del pasado son, hoy mi protección es hablar con el corazón y que se abra.Saber que por más que siembres no recoges si no labras..
Cuántos de los que juraron mantuvieron su palabra: ahora, todo es más lento. Fluyo con lo inevitable soy murmullo del viento, observo más que antes, temo menos a mis lágrimas, presiento la ignorancia y mala fe de las sarcásticas muecas por sonrisa falsa, prisa con que marchan, problemas se evaporan como escarcha.
Manchas en mi piel son un fiel reflejo de lo lejos que llegué, y que alguien me recuerde es mi legado sin esperas.
Una vida en perspectiva, cotidianas mis mañanas, malas lenguas fueron vanas.
Nada de que arrepentirme y orgullosa de intentarlo todo, cada recuerdo es tatuaje en mi interior y cada error me hizo ser mejor. Puse vigor para cada traidor y miro con valor..
Quizá cansada pero más feliz que nunca con la calma y la paciencia del que sabe lo que busca.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario