viernes, 20 de diciembre de 2013

te

 Una mujer necesita a un hombre que camine a su lado, tomados de la mano, no detrás de ella porque llegara un momento que lo perderá de vista, no delante de ella porque no lo podrá alcanzar, ni encima de ella porque se convertirá en un peso. Una mujer necesita alguien que esté a su lado, siempre, todo el tiempo, incondicional. Una verdadera mujer se merece que la traten como a una princesa, que la protejan como a una niña y la amen como a una dama. La mujer tiene cualidades que sorprenden al hombre: Sonríe cuando quiere gritar, canta cuando quiere llorar. Llora cuando está feliz, ríe cuando esta nerviosa, ama incondicionalmente, sabe que con un beso y un abrazo puede ayudar a curar un corazón roto. Sin embargo tiene un defecto: A veces se olvida de lo mucho que vale. Ser mujer es llorar callada los dolores de la vida y sonreír en apenas un segundo, es tropezar, caer y volver a caminar, ser mujer es ser elegida para traer vida al mundo. Ser mujer es ser princesa a los 15, bella a los 20, pasional a los 30, inolvidable y única a los 40, dama a los 60 y hermosa toda la vida. La belleza de una mujer no está en la ropa que lleve, la figura que tenga, o la manera en que se peine. La belleza de una mujer siempre se ve en sus ojos, porque esa es la puerta a su corazón, el lugar donde el amor reside y muy pocos hombres tienen el don de llegar hasta allí, hasta las profundidades del océano de sus sentimientos. Por eso ella se enamora del hombre que se quedaría despierto sólo para verla dormir. Del que besa su frente. Del que acaricia su mejilla con ternura. De ese hombre que quiera enseñarla al mundo aún cuando ella está desarreglada y que siempre le parece que está bonita. De aquel que se queda mirándola fijo, como no pudiendo creer que sea tan bella. Y si, aunque ustedes no lo quieran creer, hay hombres que también sufren por amor, algunos son muy sensibles, aunque lo disimulen muy bien. No todos son unos cavernícolas que sólo piensan en sexo, hay hombres que piensan en "ella", hay hombres que se pasan horas esperando que ella se conecte por el simple hecho de querer saber cómo estuvo su día, si le pasó algo, que necesita, cómo está. Hay hombres que sufren cuando creen que están fallando, cuando creen que hacen las cosas mal y no se perdonarían lastimar el corazón de una dama. Hay hombres que lloran con el hecho de pensar en que ella se pueda ir. Me he ocupado personalmente de recolectar algunas frases de esos pocos hombres que saben comprender a una mujer y quiero transcribírselas aquí: “Aunque no sepa quererte de la forma que a ti te gustaría, siempre te querré con todo mi corazón de la mejor forma que sepa. Solo me lamento de no haberte conocido desde el primer día que empezaste a ser mujer; me pregunto: ¿Dónde estuviste metida durante toda mi vida?” “Al conocerte cada vez más, me doy cuenta que realmente te amo, porque lo único que quiero para ti es tu felicidad, incluso cuando yo no te la puedo dar” “Te quiero de una forma tan especial que no me hace falta tenerte ni verte para que mi amor crezca, solo me hace falta cerrar los ojos y saber que existes!” “Si te veo llorar te haré reír; si caes te ayudaré a levantarte; si te duermes te dejaré soñar; si ríes reiremos juntos; si callas escucharé tus gestos; si me miras observaré tu alma; si te falta un abrazo te abrazaré antes de lo que pidas; si necesitas algo, lo descubriré antes que hables; si me descubres me alegraré; si no tienes fuerzas te las daré; si no me escuchas te escucharé; si no ves la luz te acercaré a las estrellas; si me necesitas, ahí estaré, siempre; esa es mi palabra de honor, mi pacto de caballero”. “Únicamente dejaré de amarte cuando tenga evidencias claras de que alguien te ama tan sólo un poquito más que yo. Por mi parte, te abrí mi corazón, te dejé pasar. Comencé por extrañarte cuando no te veía, luego empecé a necesitarte, te he explorado y he comprobado que eres perfecta, que encajas a la perfección con lo que desde toda la eternidad he amado. Imposible despertar juntos cada día, pero estoy seguro que despertamos pensándonos. Ese beso que nunca te di, es el que mas extraño. ” "Te quiero. Te quise desde el primer momento en que te vi. Te quise incluso antes de verte por primera vez." Si, no pongas esa cara. Los hombres que dicen este tipo de frases si existen. No abundan, es cierto, pero… ¿Te cuento algo y que no salga de aquí? Aún quedan algunos pocos hombres que saben como amar de verdad a una buena mujer. Lo bueno es que no tienes que esforzarte por encontrarlo, ese tipo de hombre un buen día aparece de la nada…y te enamora hasta el alma. Por alguna razón hay toda una generación que cree que la mejor forma de conquistar a una mujer es mostrándose “espiritualoides”. Y no hay peor cosa para una dama que un hombre le salga con versículos bíblicos o le diga cosas como: “Siento cosas por ti…pero por ahora lo estoy orando” o “¿Por qué no tomamos un tiempo para orar para confirmar si lo nuestro ha nacido en el corazón del Señor?”, esta última frase suele ser muy trillada, pero a mi siempre me costó entenderla. Se supone que si la amas, la amas y punto; o ya oraste antes, u orarás durante el tiempo que te tarde en conquistarla, pero no creo que a ella la enamore porque le digas la frase “te estoy considerando en oración”; porque suenas a un beduino que no está seguro si finalmente va a comprarse el camello o no. No debe haber algo que mate la pasión mas que eso. Insisto: ora todo lo que necesites orar, pero no trates de conquistarla diciéndoselo! Suena a: “No te ilusiones mucho…aún lo estoy orando, no quiero meter la pata”. Esa inseguridad es la que espanta las pocas posibilidades que una mujer se enamore. O la amas o no la amas, no existe la zona gris. Si la amas, pelea hasta la muerte por ella, si no la amas…no tienes de que preocuparte. Dios bendice al varón valiente y esforzado, no al cobarde y afeminado. Por otra parte,  Si realmente eres espiritual, tarde o temprano ella lo va a notar, cuando la respetes, la valores, la dignifiques y por sobre todo, cuando la conquistes como un hombre, tal como Dios te creó para que fueras. Muchachos, a las mujeres se las conquista por el oído, ese es el verdadero “punto G”, quien busque más abajo, solo está perdiendo el tiempo. Palabras, detalles, conversación, encanto, sensibilidad. No hay nada que seduzca mas a una mujer que un caballero a la antigua: gentil, amable, varonil (no macho retrógado, dije varonil), alegre, refinado, comunicativo, sencillo, interesante, romántico, prudente, temerario, previsible, detallista (recordar cada palabra que ella te dice es vital) misterioso, seguro, que siempre huela bien (determinante) y cierto toque de “niño desprotegido” (no te confundas, dije “cierto toque” que despierte su instinto maternal de cuidarte, no un niño para criar). Que la haga reír, pero que también la haga sentir segura. Y no me salgas con: “¿Y si me rechaza, cómo hago para soportarlo?”; se hombre, che! Si te rechaza, lo soportas a lo hombre, a lo macho. Tienes dos opciones únicas: O sigues insistiendo hasta que se enamore perdidamente de ti, y si no lo logras, te la quitas de la cabeza y del corazón, pero por lo menos vas a bajar a la tumba sabiendo que le dijiste todo lo que sentías y que si no pudo ser, fue porque ella no te amó, y no porque fuiste un cobarde. No puede ser que haya tantos tipos que le tengan miedo al rechazo o a un “no”. La mayoría de las mujeres se sienten halagadas cuando alguien les declara su amor, y si no sienten lo mismo que el, no se quedan pensando: “Qué tipo idiota”, todo lo contrario, lo primero que piensan es: “Cómo quisiera estar enamorada de un hombre así!”. Ellas sucumben y se derriten por alguien que endulce sus oídos, y los amigos que te digan que eso es cursi, es porque son unos energúmenos que se van a morir solos como una ameba sino aprenden el secreto para derretir el corazón de una mujer. (Y no me importa que alguno de esos “espiritualoides” aparezca en este perfil comentando: “¿Y dónde queda la Palabra de Dios?”; porque al fin y al cabo, la Palabra de Dios se ve reflejada en lo que somos, y a juzgar por como hablan o escriben algunos, parecen que leyeran el manual del cavernícola, en vez de la Biblia, porque cuando de verdad lees la Biblia, el libro de Cantares, por ejemplo, una de las tantas cosas que aprendes es a ser un caballero y un romántico empedernido). Y también están los otros, esos que ya están casados y como en el fondo les importa un cuerno tus sentimientos, te aconsejan desde un púlpito: “Deje de andar regalándose y espere la voluntad de Dios!”, total ellos ya tienen la vida resuelta (o lo que es peor, tal vez están resignados a estar casados con alguien a quien no aman); lo que ahora tienes que hacer, es lograr construir un puente que te lleve directo a su corazón. Entre nosotros, Dios ya te equipó desde que naciste y El no va a hacer TU trabajo. Somos varones de nacimiento, pero caballeros por opción. Hazla sentir especial, deseada, única…y todo lo demás (como caer enamorada y rendida en tus brazos) llegará solo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario