No lo llamaría escapar. Sólo me alejo de la ciudad, de la que
me mira y sabe quien soy, de toda esa gente que me reconoce y no me saluda, de
esas personas que sólo se interesan en lo que tengo y no en mi compañía, me alejo
de aquellos que me rompieron el corazón y también de los que me quitan
vivacidad. No escapo, decido irme, por un tiempo, porque es mejor así. Me
refugio en algún sitio en el que no tenga que pretender que todo está bien
cuando no lo está, donde no tenga que huir de las paredes de ninguna habitación
por esa sensación de que las mismas se van cerrando conmigo dentro, un lugar
donde sólo salga a correr por placer y no porque necesite esquivar la
cotidianidad y los problemas con los que tengo que lidiar. No quiero saber de
mis responsabilidades como hija, ni las que debo tener como trabajadora o
estudiante, ni tampoco como ciudadana. Sólo quiero irme, y pensar que este
hueco que tengo en el centro de mi pecho, puede llenarse con nuevas historias
que contar, con nuevas experiencias que transitar. Ya nada me retiene donde
estoy, ni siquiera mi propia existencia. Dicen que cuando no tienes ninguna
razón para quedarte en un lugar, existe una buena razón para irse. No importa
donde. Me voy donde nadie me encuentre, donde me olvide de donde vengo y hasta
quien soy..
sábado, 15 de diciembre de 2012
miércoles, 12 de diciembre de 2012
TE !
No soy capaz de decírtelo. No se como decirte que finalmente, voy a estar cerca tuyo. Esperé tanto por este momento, que ahora las palabras no se animan a salir ordenadamente de mi boca. Me transformé en la cobarde que siempre critiqué, en esa mujer que tiene mucho para decir pero que no encuentra los momentos y ni la forma en que decir lo que cree. Escribo, esperando que me leas y me preguntes si se trata de vos, si de trata de mi, de nosotros, en el mismo lugar, cara a cara. Sí, ojala fuera tan fácil como escribirlo. No se si será cosa del destino, pero hasta mis amigas me preguntan que voy a hacer con vos. ¿Que hago?. No tengo idea que se supone que tengo que hacer, perdí la lista, olvidé los planes, y cómo habíamos quedado que haríamos si algo así sucedía. No entiendo por qué se acumuló tanto miedo en mis nervios, y hasta fumaría un cigarrillo para tranquilizarme. Hacee mi tarea un poco más fácil, pregúntame, pregúntame cuándo ivoy a ir y la hora en que nos vamos a ver. Toma la iniciativa porque ya no se, ya me olvidé como se hacía, como se tomaban las riendas del asunto. Ya no me acuerdo como tratar con vos y tu efusividad. Ayúdame a acordarme lo que era estar con vos. Lo que era quererte hasta el punto de hacer locuras, hasta perder la cabeza.
martes, 11 de diciembre de 2012
Todos cambiamos, algunos más otros menos. A veces el cambio nos une a ciertas personas y nos distancia de otras. Lo que nadie parece entender, es que el cambio es necesario e inevitable. A mi el cambio me duele, me choca, me cuesta. En este momento, creo que me aleje de mucha gente que quería, que era importante, y si, los extraño, pero extraño la relación que teníamos, y se que no podríamos tenerlo nunca.
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